Vistas de página en total

jueves, 21 de junio de 2012

-Las cosas se han puesto muy difíciles para nosotros. Me encantaría estar muy lejos contigo, sin que hubiera más problemas, sin mis padres, sin todos estos líos, en un lugar tranquilo, fuera del tiempo. 
-No te preocupes. Yo sé adónde podemos ir, nadie nos molestará. Hemos estado ya muchas veces, basta quererlo. 
-¿Adónde? 
-Tres metros sobre el cielo, donde viven los enamorados.
                                                                      
                                                    [A tres metros sobre el cielo.]
-Soy feliz. Jamás me he sentido tan bien, ¿y tú? 
-¿Yo? Estoy de maravilla.
-¿Hasta el punto de llegar a tocar el cielo con un dedo? 
-No, así no. 
-¿Ah, no? 
-Mucho más. Al menos tres metros sobre el cielo. 
                                                                       
                                                                       [A tres metros sobre el cielo]
Cuando ya me vaya, cuando no me tengas, cuando me aleje, cuando no me veas, cuando no me sientas, cuando todavía creas que me tienes, recuerda lo que te quise, y siéntete solo, si, por no valorar lo que tenías.

lunes, 18 de junio de 2012

-Dímelo.
+¿Qué quieres que te diga?
-Lo que sientes. No, mejor dime que me quieres. Sé que no lo haces, pero me da igual. Solo necesito oírlo.
+Te quiero.
-¿Y por qué me besas?
+Porque de verdad lo siento.

Y cuando me miras, siento esa terrible sensación, esa de que te sigo queriendo.
Y estar hablando durante horas, de lo mucho que nos queremos. Que se nos caigan las lágrimas, cuando no logremos tenernos. Y llegar a pensar en el destino. Que no nos quiere juntos. O simplemente, mala suerte. Toca volver a empezar, tirar el dado de nuevo. No volver a sentirnos.
Somos lo que el tiempo deja.

Siempre decimos habernos enamorado, pero verdaderamente, todavía no lo estamos. Aunque digamos lo contrario, no seríamos capaces de dejarlo todo por una simple persona, porque no es amor, solo es ilusión, solo es capricho. Capricho de besar sus labios, de abrazarle, de estar junto a esa persona. Pero no, con el amor no se juega.

sábado, 19 de mayo de 2012

-¿Cómo sabes cuando estás enamorado? 
+Cuando dependes de una persona. Cuando sientes mariposas en el estómago. Cuando sientes que te mueres al verle con otra. Cuando nada más que sueñas con estar a su lado, con que haya un siempre, con que te diga te quiero. Cuando besar sus labios es lo único que deseas. Cuando para no hacerlo te tienes que morder los labios. Cuando le miras a los ojos, y estos son preciosos.
Simplemente, cuando lo más bonito que conoces es su sonrisa.

¿Mi sueño? Que algún día me llegue a besar, que me diga ''te quiero'', que se le endulce la voz al hablar conmigo. Simplemente, mi sueño es que alguna vez yo pudiera ser el suyo