-Pude oír como se rompía.
+¿El qué? ¿El suelo?
-No. Mi corazón. Oí cada uno de sus latidos. Hasta que parecía que iba a dejar de latir. Ahí me asusté. Me dí cuenta de que de verdad estaba enamorada de ti. No tenía claro mis sentimientos. Todo era tan raro... Pero no solo oí como se rompía. También oí el reloj ''tic, tac, tic, tac''. El tiempo pasaba... y, ¿sabes una cosa? yo seguía pensando en ti. Por mucho daño que me hicieras, iba a seguir pensando en que bonito sería besar tus labios.
+Pues vamos, ¿a qué esperas?
-Lo siento, el pasado pasado está. (Lo haría una y mil veces, el problema es que me volverás a hacer daño.)

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