Otra vez llueve. Odio que llueva. Me recuerda a esa tarde, en la que estábamos los dos, sentados; abrazados. Me cubrías con tu chaqueta, porque también recuerdo que hacía frío. Mucho frío, como cuando tú no estás a mi lado. Como ese.
Aquel olor de lluvia, aquel olor de soledad.
Y ahora ya no llueve gotas de agua, ahora llueve lágrimas de mis ojos.
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